Mes: agosto 2014

Un día una mujer

Me encontré en Nueva York con un almacén enorme donde se vende todo tipo de objetos usados. Un lugar para comprar recuerdos pasados de moda, adornos de otras décadas, vajillas que alguien no quiso usar más, muñecas con un solo ojo, teléfonos sin número…

Entre la innumerable colección de cosas desechadas me topé con dos cajas de madera llenas de fotos familiares. Me sorprendió que eso se pudiera vender. ¿A quién le puede interesar comprar fotos de familias que no son la suya, recuerdos de un paseo que no hizo o de un cumpleaños que nunca celebró?

¿Por qué le llamaría la atención a alguien comprar una foto que en apariencia no le despierta ningún sentimiento, añoranza o saudade?

Decidí meter la mano en la torre de fotos y de pronto se me coló entre los dedos el retrato en blanco y negro de una mujer. Instantáneamente supe que quería comprarla pero no puedo explicar por qué. No sé si fue su cartera, el ángulo en que se tomó o el fondo. No sé si fue su expresión o su cartera.

Ahora quiero saber su historia. Qué día era. Cómo se llamaba ella. Por qué alguien consideró que valía la pena gastar una toma del rollo en ese preciso instante. Quién tomó la foto. ¿Entraría al teatro?

Foto de una mujer

Entre las miles de posibilidades, esta fue la foto que decidió encontrar mi mano.

Aún más, quiero saber qué historia se les ocurre a ustedes. Si la foto fuera suya, ¿qué recuerdo les traería a la mente? ¿Quién era ella y por qué estaba ahí?

Los invito a que compartan con El Lápiz Hambriento su historia familiar de esta imagen y que les cuenten a sus amigos para que ellos también lo hagan. Así veremos cuántos posibles recuerdos puede suscitar algo que nunca fue nuestro, hasta hoy.

Anuncios

El ataúd va hacia arriba

This way up short film

Momento en que está a punto de empezar toda la aventura con el cadáver de la buena señora.

Hacer un corto animado sobre cómo un ataúd debe llegar a un cementerio no es cosa fácil, especialmente si se pretende que sea cómico. Tuve la suerte de encontrarme con un buen ejemplo de esto en Twitter, gracias a @BogoShorts.

Se trata de This Way Up (Este lado arriba), un corto de 2008 producido por la BBC y Nexus que fue nominado a un premio Oscar y recibió otros tantos en diferentes partes del mundo. Lo que más me gustó de esta pieza maravillosa que dura alrededor de 9 minutos, es la forma como Smith & Foulkes, los directores, crean un universo rutinario y gris ambientado con atmósfera lúgubre y tan propia de Edgar Allan Poe.

Lo que más sorprende, sin embargo, no es tanto la emoción de poder perder un ataúd por las desavenencias de la gravedad, sino que los personajes no hablan en ninguna ocasión y aún así uno logra crearse un panorama inmenso de lo que cada uno está diciendo. Sus gestos, el color pálido y casi ausente de sus rostros y la angustia de no cumplir con su trabajo lo hacen todo más interesante.

En suma, todo se centra en los detalles, en lo difícil de crear tantas posibilidades en medio de una paleta de grises y de dos personajes que en apariencia no tienen nada más que hacer que vivir en medio del aburrimiento de la muerte.

Me alegra encontrarme con películas como esta moviéndose por la red, porque me recuerdan que no todo hay que comprarlo en Netflix o en la televisión por cable. Es más, posiblemente por quedarse viendo Netflix, es que uno se pierde de la diversión que está en otra parte.

This Way Up from Nexus on Vimeo.